Aprendí esta frase en mi país desde muy pequeño, no la entendí hasta hace unos años cuando me senté a reflexionar acerca de ella.

Antes decía “el fin justifica los medios” como si fuera una afirmación, que más bien era una justificación. Pero cuando lo pensé mejor, cambié la gramática y la puse como una pregunta. “¿El fin justifica los medios? Después de mi reflexión, la respuesta fue. “Por supuesto que No” el fin, NO justifica los medios.

Lamentablemente esta es una mentira que hemos aprendido de niños y se ha convertido en una práctica a diario en nuestras comunidades. Cuando estaba viviendo en Costa Rica, un día vi en las noticias de la noche que una periodista que estaba entrevistando a un hombre que la policía estaba llevando preso porque fue sorprendido robando panes por el dueño de una panadería muy conocida. Al principio de la historia la gente estaba de acuerdo en que tenía que ir preso por ladrón. Pero cuando la periodista le preguntó al hombre porque había robado allí, el dijo “si señorita, yo robé varios panes en esta panadería porque me dije a mi mismo “yo tengo varios hijos que alimentar, no tengo trabajo y debo llevarles algo de comer antes que vayan a dormir, así que pensé, no voy a matar a nadie, pero se que esta panadería tiene miles de panes y si me robo 10 panes no será una gran diferencia para ellos, pero si para mis hijos, lamentablemente me sorprendieron y el dueño llamó a la policía” La periodista ante esta respuesta que quedó mucha unos segundo, así que finalmente dijo “bueno, cada uno hace lo que pueda para sus hijos, ¿verdad?  Al otro día algunas personas estaban animando a otras a no comprar pan allí.

Y esta frase ha servido para justificar muchas cosas que hacemos en contra de las sagradas escrituras y las justificamos con frases como estas. “a veces tenemos que pecar para hacer un bien”.

La filosofía del humanismo pone al hombre como el centro del universo, esto quiere decir muchas cosas. Me gusta pensar que podemos interpretarlo a la luz de las escrituras que somos hechos a imagen y semejanza de Dios y por esta razón somos tan valiosos para El. Pero estas filosofías no lo están interprendo de esta manera. Ellas están detrás de la idea que el hombre tiene que ser feliz y tener lo que quiere sin importar el cómo lo logre. “yo merezco ser feliz, y haré lo que sea necesario” Pero si no lo ponemos a la luz de las escrituras, podemos equivocarnos y justificar muchas cosas a la luz de esta ideología. Todos estos pensamientos se han convertido en fortalezas mentales que necesitan ser destruidas con la Palabra de Dios.

2 Corintios 10:3-5 Reina Valera Contemporánea (RVC)

Es verdad que aún somos seres humanos, pero no luchamos como los seres humanos. Las armas con las que luchamos no son las de este mundo, sino las poderosas armas de Dios, capaces de destruir fortalezas y de desbaratar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

El Apóstol Pablo en esta escritura nos muestra que hay fortalezas y argumentos en nuestra mente que no son de Dios y hay que destruirlos para permitir dejar entrar la verdad de Dios en nuestra mente y más tarde se convierta en un estilo de vida que agrade a Dios. Amen

Pastor Beto Alzate